Presentación de los materiales para la pastoral bautismal de niños.

En la parroquia de Nuestra Señora de la Palma de Algeciras y en la parroquia San José Artesano de San Fernando, Monseñor Don Rafael Zornoza junto al Director del Secretariado de Catequesis han presentado los materiales elaborados para la pastoral de bautismo de niños.

La presentación a los agentes de pastoral bautismal ha partido de la realidad que se vienen dando en todas las parroquias; la petición del sacramento del bautismo, por padres que manifiestan una fe adulta, inicial, o con indiferencia ante la fe.
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PRESENTACIÓN DE LOS MATERIALES PARA LA PASTORAL PREBAUTISMAL

PRESENTACIÓN DE LOS MATERIALES

PARA LA PASTORAL PREBAUTISMAL

Monseñor Rafael Zornoza, convoca a todos los agentes de pastoral bautismal para la presentación de los materiales elaborados en dos puntos de la Diócesis: 15 de Mayo en Bahía de Gibraltar y 17 de Mayo en Bahía de Cádiz. En ambos sitios a las 19:00 horas.

Este material que el Secretariado de Catequesis ofrece a la Diócesis para la pastoral bautismal consta de dos folletos: el primero titulado “Pastoral del Bautismo de niños. Libro del catequista“, y el segundo cuyo título es “Pastoral del bautismo de niños. Libro de los padres“.
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14 detalles para celebrar el sacramento del matrimonio en clave católica. Fuente: Arciprensa

14 detalles para celebrar el sacramento del matrimonio en clave católica

Por María Ximena Rondón

LIMA, 03 May. 17 / 05:02 pm (ACI).- Como una forma de ayudar a recuperar el valor de este sacramento que en la actualidad muchos consideran una simple convención social, ACI Prensa entrevistó a Alejandra Guerra, una wedding planner católica, y a María Pía Moreno, autora del blog sobre bodas “Velo de Vainilla”.

Los detalles que comparten ambas pueden servirte para preparar mejor tu boda en clave católica. Si ya estás casado, puedes usarlos para celebrar un aniversario especial.

Estos detalles apuntan a celebrar en clave católica el matrimonio, a no centrarse tanto en la fiesta y a resaltar lo que dice el Papa Francisco en el numeral 72 de la Amoris Laeitia: “El sacramento del matrimonio no es una convención social, un rito vacío o el mero signo externo de un compromiso. El sacramento es un don para la santificación y la salvación de los esposos”.

Antes de la boda

1.- Vivir un retiro Sigue leyendo

PRESENTACIÓN DE LOS MATERIALES PARA LA PASTORAL PREBAUTISMAL

PRESENTACIÓN DE LOS MATERIALES

PARA LA PASTORAL PREBAUTISMAL

Monseñor Rafael Zornoza, convoca a todos los agentes de pastoral bautismal para la presentación de los materiales elaborados en dos puntos de la Diócesis: 15 de Mayo en Bahía de Gibraltar y 17 de Mayo en Bahía de Cádiz. En ambos sitios a las 19:00 horas.

Este material que el Secretariado de Catequesis ofrece a la Diócesis para la pastoral bautismal consta de dos folletos: el primero titulado “Pastoral del Bautismo de niños. Libro del catequista“, y el segundo cuyo título es “Pastoral del bautismo de niños. Libro de los padres“.
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Cómo explicar los 7 Sacramentos sin aburrir a un niño

Cómo explicar los 7 Sacramentos sin aburrir a un niño


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¿Tienes que explicarle los Sacramentos a tu hijo o a tu hija? ¿Te falta material para la catequesis en tu parroquia? ¿A veces te resulta un poco complicado? No te preocupes. A través del libro Guía de los Sacramentos para niños de Arturo Cañamares publicado por Ediciones Palabra, y de este artículo, te vamos a ayudar a usar las palabras adecuadas para que ellos lo entiendan bien. Para empezar, tenemos que saber qué son los Sacramentos: Son acciones de Dios con las que nos muestra el amor que tiene por sus hijos. Todos ellos han sido creados (instituidos) por Él, y por eso, es Él mismo quien los realiza a través de distintos medios.

¿Y para qué nos los dio? Para darnos la gracia. Es decir, para darnos, junto con su amor, la fuerza necesaria para luchar contra las dificultades de la vida. Claro que siempre y cuando nosotros tengamos una disposición y una actitud positivas de querer agradar a Dios.

¿Cuáles son los siete Sacramentos?


1. Bautismo:


Cuando nacemos, lo hacemos con el primero de los pecados. Se llama pecado original: el que cometieron nuestros primeros padres: Adán y Eva. Al bautizarnos, nos limpiamos de ese pecado y de todos los cometidos antes de recibirlo, nos hacemos hijos de Dios y pasamos a formar parte de la Iglesia. Dios se pone súper contento cuando el sacerdote, al derramar agua bendita sobre el bautizado, dice: Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.


2. Confirmación:


Es tan sencillo como que Dios (Su Espíritu Santo), nos aumenta la fe para que tengamos la seguridad de que Él está con nosotros hasta que lleguemos al Cielo, para lo que también nos da esperanza. Finalmente, nos aumenta la caridad par que le amemos más a Él y a los que nos rodean. En este caso, tiene que ser un obispo el que imponga sus manos sobre el confirmante y unja con aceite (el Santo Crisma), mientras dice: “Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo”.


3. Eucaristía:


Todos los días, Jesús convierte el pan y vino en su Cuerpo y su Sangre en la Santa Misa. Esto ocurre en un momento llamado Consagración. Así, después, podemos comerle y recibirle en nuestra alma. Jesús instituyó este Sacramento en la Última Cena con los doce apóstoles. Este Sacramento tiene un plus: perdona los pecados veniales y nos preserva de los mortales para el futuro. Normal, pues es el mismísimo Jesús el que tenemos dentro de nosotros.


4. Penitencia:


¡Este Sacramento es un regalazo de Dios! A través de un sacerdote que escucha nuestros pecados cuando vamos a confesarlos en confidencia con él, Dios nos perdona todo en lo que le hemos ofendido. Eso sí, tenemos que ir bien arrepentidos por el mal que hemos hecho y el bien que hemos dejado de hacer. Además, nos da una paz tremenda y nos aumenta la fuerza para ser buenos cristianos, buenos hijos de Dios.


5. Unción de enfermos:


Dios ama a los enfermos. Cuando alguien está muy enfermo o es muy mayor y puede morirse pronto, necesita la ayuda de Dios para ese momento. Una ayuda que consta de fuerza, paz y ánimo, además de perdonar todos los pecados del enfermo y prepararle para el momento de la muerte e ir al Cielo. Es como si se crease una unión con la Pasión que Cristo sufrió. Así, los enfermos ayudan con sus dolores a llevar la Cruz a Jesús y a la vez, Él les ayuda a ellos en sus últimos momentos de vida.


6. Orden sacerdotal:


Este Sacramento lo reciben solo los que tienen vocación al Sacerdocio, que luego son los que pueden administrar todos estos Sacramentos. Es un obispo quien impone las manos y reza sobre el nuevo sacerdote, consagrándole. El Orden Sacerdotal otorga una especial efusión del Espíritu Santo y tiene una característica especial: quien recibe este Sacramento, será sacerdote para siempre.


7. Matrimonio:


Este Sacramento es la unión entre un hombre y una mujer para siempre. Cuando estos se casan en la iglesia, es Dios quien está uniendo sus cuerpos y sus almas. Los que se casan no pueden romper ese matrimonio: “Lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre”. (San Marcos 10, 9). El modelo que los hombres y mujeres tienen que seguir es el de la Sagrada Familia: Jesús, la Virgen María y San José.

LA JOYA…Y LA EUCARISTÍA

 

LA JOYA…Y LA EUCARISTÍA

Javier Leoz

(Primeras Comuniones)

Cierto día llegó un explorador a un gran pueblo con una idea en su cabeza: descubrir una joya valiosísima que existía entre los riscos de una lejana montaña.

Pronto, al enterarse el alcalde de la noticia, quiso poner a su disposición todos los medios y personas que existían en aquella localidad. Pero, el explorador, antes de iniciar su aventura hacia la búsqueda de la joya sólo puso una condición: que tendría que ser un niño. “!Cómo que un niño! Exclamó el alcalde.”¡No! Yo pondré a su disposición la mejor caballería, las más sofisticada herramientas y las más resistentes vestimentas para la travesía”. Nuevamente, el explorador, insistió: “Para dar con ese tesoro sólo necesito un niño. De lo contrario ni yo emprenderé el camino hacia ninguna parte y, vosotros, no podréis contemplar la alhaja”.

Días después, el explorador cabalgando sobre un elegante caballo y el niño sobre una imponente mula, iniciaron la marcha. Pasaron muchas semanas, muchos días y muchos meses hasta que, por fin, alcanzaron los riscos de las montañas donde –el expedicionario- sabía que se encontraba la riqueza escondida entre sus rocas.

Pero, para acceder hasta la joya, existía un agujero tan reducido que, sólo un niño, podía acceder hasta ella. El explorador tomando al niño en sus brazos con cariño le susurró al oído: “Ha llegado la hora. Mira, sólo tú puedes entrar ahí dentro. No te asustes. Avanza y cuando veas algo brillar tómalo con tus manos y, despacio regresa, aquí afuera yo te espero”.

Pasaron algunas horas cuando el arqueólogo (que aguardaba con paciencia y seguridad del éxito de la aventura) vio y escuchó cómo se movían unas zarzas y, cómo el niño, aparecía con algo refulgente entre sus diminutas manos y escondido debajo de un pañuelo.

Descendiendo hasta el pueblo, que se encontraba reunido en la Plaza Principal, el rastreador tomó al niño en sus brazos y subiéndolo al escenario de la banda de música les dijo. “Mirad: por eso quería un niño. Sólo ellos, por sus manos pequeñas y sus cuerpos infantes, son capaces de alcanzar lo que nosotros –soberbios, gigantes y con manos grandes que estropean todo lo que tocamos- somos incapaces de conquistar“. Y abriendo el pañuelo vieron como una joya de incalculable valor, jamás vista, desprendía un destello que –al contacto con el aire- escribía la palabra:

¡AMOR! Dicen las crónicas que nunca un pueblo fue tan feliz y que, todos, aprendieron a no olvidar que –el ser pequeños- posibilita el conseguir las cosas más esenciales de la vida.

MORALEJA: Algo así ocurre con la Primera Comunión. Los más mayores adornamos o disfrazamos con grandeza lo que, sólo los pequeños, pueden vivir, tocar y alcanzar con algo tan sencillo como el asombro, un corazón abierto, la limpieza de sus miradas y la pequeñez que todo lo acoge. El explorador es Cristo, la Iglesia, el sacerdote, el catequista y tantas personas que intentan, no con los medios que el mundo propone sino con los que el Evangelio insinúa, tocar y descubrir algo tan grande como el tesoro de la EUCARISTÍA.