Posteado por: catequesiscadizyceuta | julio 23, 2012

Jesús da de comer a una multitud

Jesús da de comer a una multitud. 29-07-2012

Juan 6.1-15

1Después de esto, Jesús se fue a la otra orilla del lago de Galilea (también llamado de Tiberias). 2Mucha gente le seguía porque habían visto las señales milagrosas que hacía sanando a los enfermos. 3Jesús subió a un monte y se sentó con sus discípulos. 4Ya estaba cerca la Pascua, la fi esta de los judíos. 5Al levantar la vista y ver la mucha gente que le seguía, Jesús dijo a Felipe:

–¿Dónde vamos a comprar comida para toda esta gente? 6Pero lo dijo por ver qué contestaría Felipe, porque Jesús mismo sabía bien lo que había de hacer. 7Felipe le respondió:

–Ni siquiera doscientos denarios de pan bastarían para que cada uno recibiese un poco.

8Entonces otro de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: 9–Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos peces, pero ¿qué es esto para tanta gente? 10Jesús respondió:

–Haced que todos se sienten. Había mucha hierba en aquel lugar, y se sentaron. Eran unos cinco mil hombres. 11Jesús tomó en sus manos los panes, y después de dar gracias a Dios los repartió entre los que estaban sentados. Hizo lo mismo con los peces, dándoles todo lo que querían. 12Cuando estuvieron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: –Recoged los trozos sobrantes, para que no se desperdicie nada. 13Ellos los recogieron, y llenaron doce canastas con los trozos que habían sobrado de los cinco panes de cebada. 14La gente, al ver esta señal milagrosa hecha por Jesús, decía: –Verdaderamente este es el profeta que había de venir al mundo. 15Pero como Jesús se dio cuenta de que querían llevárselo a la fuerza para hacerle rey, se retiró otra vez a lo alto del monte, para estar solo..

Otras lecturas: 2 Reyes 4.42-44; Salmo 145.10-11, 15-18; Efesios 4.1-6

LECTIO:

Juan disfruta narrando este episodio. Es obvio que los discípulos no se esperan un acontecimiento milagroso. Felipe no ve más allá del enorme costo: aproximadamente el salario de ocho meses. Andrés sólo se fi ja en los cinco panes del niño.

Jesús, en cambio, no vio problema alguno: ya sabía cómo se iba a satisfacer aquella necesidad. Acepta los panes y los peces del niño y los multiplica milagrosamente, dando de comer abundantemente a todo el mundo. ¡Y, además, quedan doce canastas de sobras!

¿Cuál es el significado de este milagro? Podríamos quedarnos con el sentido literal, pero si seguimos leyendo el resto del capítulo 6, vemos cómo Juan aporta una dimensión adicional.

Juan desarrolla el tema de la comida. La usa como metáfora o imagen verbal. Presenta a Jesús como ‘pan de vida’, un pan que sostiene la vida, especialmente la vida espiritual (versículos 27-36).

Jesús mismo traza el paralelo entre satisfacer las necesidades físicas del pueblo y colmar sus necesidades espirituales (versículos 26-27). Para sacar provecho de este alimento espiritual también nosotros debemos hacer algo: creer en Jesús (versículo 29). Su enseñanza es alimento perfecto para cualquiera que fundamente su vida en él y, en tal caso, cada trozo es valioso..

MEDITATIO:

¿Qué lecciones crees que quería enseñar Jesús a sus discípulos por medio de este milagro? ¿Qué podemos aprender nosotros de esto?

¿Cómo te ‘alimentas’ de Jesús y de sus palabras? La mayor parte de la gente se fija en la importancia del alimento físico. Considera si tú le das suficiente prioridad a tu ‘dieta’ espiritual.

ORATIO:

El Salmo 145 alaba al Señor por su cariño hacia todas sus criaturas. Los versículos 15-16 hablan de la ‘comida’ que les da a su tiempo. Piensa en alguna ocasión en la que un versículo de la Escritura te haya dado fuerzas para seguir adelante.

Dale gracias a Dios por las distintas maneras en que te ha ayudado y ‘abastecido’ en momentos concretos de tu vida. Que estas oraciones y las palabras de este salmo edifiquen tu fe y tu confianza en el futuro..

CONTEMPLATIO:

Cuando la multitud presenció cómo multiplicaba Jesús el alimento, dijeron: ‘este es el profeta’. Tal vez relacionaban aquello con un milagro relatado en 2 Reyes 4.42-44, cuando Eliseo dio de comer a cien profetas multiplicando veinte panes.

En Efesios 4.1-6, Pablo nos recuerda que los cristianos son un solo cuerpo en Jesús y con él. Esto significa que compartimos una esperanza común: la salvación. También tenemos ‘un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, actúa por medio de todos y está en todos’. Por eso, todos quedamos incluidos en esta promesa.

                            Lectio Divina de Sociedad Bíblica España

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